sábado, 9 de febrero de 2013

Renovarse o matar

La izquierda abertzale ha hecho una apuesta muy fuerte por la paz, aunque sin renegar totalmente de su pasado. Siguen glorificando a sus presos como si fueran víctimas, presos políticos, que los hay, como Arnaldo Otegi, pero discrepo de que lo sean los que tienen las manos manchadas de sangre. Eso sí, estoy en contra de medidas discriminatorias contra esos presos como son la dispersión: si España no quiere que aquí se les vea como presos políticos, debería tratarlos como delincuentes comunes.
Y por cierto, los de ETA no son los únicos presos vascos que deberían volver a Euskal Herria: ¿qué pasa por ejemplo con los que se pudren en cárceles marroquíes por intentar pasar un poco de china?

1 comentario:

Subversado dijo...

Para todos los que acogimos con ilusión el anuncio del cese de ETA, sería un mazazo y una afrenta imperdonable que reanudase su actividad armada. Hoy he sentido lo bien que vivimos en paz.
En cuanto a la independencia, es secundaria, pero la verdadera independencia empieza por uno mismo, y es difícil de conseguir bajo la dictadura del miedo.
Las calles siempre han sido vuestras, izquierda abertzale. Quiero decir que sigue siendo políticamente incorrecto en cualquier espacio público mostrarse anti abertzale, aunque tímidamente ese muro comienza a resquebrajarse. De hecho, muchos nos colamos por sus enormes grietas.
Vosotros también tenéis vuestros mártires, lo sé, pero la mayoría cayeron hace mucho, cuando los GAL, en los 80, y hay toda una juventud que no ha conocido otra dictadura que la vuestra. ¡Demostradles que sois la auténtica izquierda de este país, como decís, y os seguirán muchos más!