lunes, 16 de noviembre de 2015

Poned la otra mejilla / Somos objetivo

Hola.

Después de mucho escribir en Facebook y un poco en Twitter, va siendo hora de que trate de condensar lo que pienso y lo que siento en este blog.

El sábado por la mañana me levanté con la noticia de los atentados de París. Mi primera reacción, espontánea, fue la de consternación y un poco de miedo. París está aquí al lado y estuve hace dos años visitando a mi hermana, que entonces vivía allí. Es más, uno de los atentados en el distrito 11 ha sido en la esquina de donde residía.

Sin olvidar que esto no es la primera vez que ocurre, y recuerdo ahora el 11M de 2004 en Madrid. 

Facebook va por modas solidarias y la primera tras los atentados, la del sábadado, fue de espontánea y auténtica solidaridad con nuestros vecinos. Todavía veo perfiles con banderas tricolor. Considero esa primera reacción la más auténtica y sincera.

Pero después, el domingo, me encontré con una segunda moda solidaria de este fin de semana: se multiplicaron las voces que, no conforme con recordar que hay muchos atentados como éste en todo el mundo, llamaban hipócritas a los que se habían conmovido por Francia por no hacerlo a la vez por esos otros escenarios del terror.

A esta segunda corriente se suman los que hoy lunes lloran por los bombardeos de Francia contra el Estado Islámico, ignorantes de que es un monstruo contra el que no valen razones ni buenas intenciones (me refiero al EI, claro), y de que si algún país le ha dado caña, ése es Rusia (por cierto, anotad las víctimas del atentado del EI contra el avión ruso en el Sinaí en vuestras listas incompletas de víctimas). Lo digo porque mientras Rusia atizaba al EI, los anti-imperialistas de Facebook no mostraban las consecuencias como lo hacen ahora de los bombardeos de Francia en Raqqa.

¿Era necesario recordar ahora todas las masacres mundiales? No. Haberlas señalado en su momento. Vais y os dais cuenta ahora de que el mundo está en guerra porque ha sucedido lo de París. A vosotros tampoco os importaba lo que sucedía en el resto del mundo, pero habéis aprovechado la inocente, espontánea y auténtica solidaridad con París para demostrar lo "listos" y comprometidos que sois y recordar que el mundo está mal. Vaya, menuda novedad, muchas gracias. No sé cómo hemos podido ser tan egoístas de llorar sólo por París durante 24 horas.

En el fondo, toda la corriente multisolidaria y pacifista os sirve para no sentiros objetivo de los terroristas. Porque eso es lo que somos, lamento informaros.

Qué mala es Francia. Qué malos son los EEUU. Qué malo es Israel. Los del EI no han hecho más que defenderse (no digo que lo que han hecho es vengarse, porque entonces yo sería pro-occidental e islamófobo, claro). Si en el fondo, todos esos vídeos que cuelgan ellos mismos en internet de crímenes contra otros musulmanes que no son de su cuerda o gente de otras religiones o adúlteras o quien sea no son más que cuestiones culturales.

Seamos serios: hasta que entró Rusia en acción, el EI crecía y estaba muy cómodo. Francia y EEUU no le han dado como tendrían que haberle dado.

Es más, y ese es otro argumento de los conspiranoicos: posiblemente, EEUU, entro otros, habría financiado y alimentado al EI.

Bueno, aceptamos barco. Ya crearon al monstruo de Osama Bin Laden, así que es factible. ¿Y ahora? ¿Como lo han creado ellos, no pueden destruirlo ellos? ¿Y quién lo destruye? 

¿Vais a decirles a los familiares de las víctimas de futuros atentados en Europa que la culpa es de EEUU, Francia e Israel, o intentamos evitarlos?

El EI es un monstruo del tipo Tercer Reich. Sí, de acuerdo: las condiciones que impusieron los aliados a Alemania tras la primera Guera Mundial fueron el caldo de cultivo del auge del nazismo. Del mismo modo, la invasión de Irak, la guerra de Siria... han favorecido que creciera el EI. Vale, muy bien. Repito: ¿y ahora, qué? ¿Dejamos que siga creciendo? ¿Esperamos el próximo atentado?

Ah, no, claro, que según la doctrina buenista y pacifista, si no les bombardeamos no atentan... Buf. Ojalá. Me encantaría que fuera así. Incluso haría la prueba, si por mí fuera, y cesaría toda intervención en la zona, a ver qué pasa. Pero me da que no se puede ser tan ingenuo.

La política occidental en el mundo musulmán ha sido nefasta y asesina, de acuerdo. La israelí, también, pero no es la cuestión ahora (el EI no ataca a Israel, no son tontos, saben que durarían dos días después de hacerlo). Y si dejamos solos a los kurdos y al resto de pueblos de la zona, los buenistas multisolidarios criticones de aquí ni se enterarán (a no ser que los kurdos se hagan oír en Facebook). Se puede intentar, olvidarnos de ellos y a ver qué pasa. Política de apaciguamiento, no funcionó con Hitler pero igual con el EI, sí funciona.

¡Venga ya! ¡No sabéis a lo que os enfrentáis! Insisto: no queréis ver que vosotros también sois objetivo. Y si de verdad EEUU y países como Francia, o mejor dicho, sus gobiernos, han generado esta amenaza, que nos libren ellos de ella.

Continúo.

Este fin de semana he currado y no he podido participar casi en este debate global, pero hoy el día ha dado para mucho.

Un amigo me recordaba hoy por privado que "la violencia engendra violencia", queriendo decir que los bombardeos contra el Estado Islámico son los que nos han traído estos atentados. Yo le he respondido que el EI es un monstruo por sí mismo, ya antes de que interviniera Europa. Y sus seguidores, fanáticos que no necesitan muchas razones para hacer lo que hacen. Por contra, ¿os imagináis después de esto a un parisino entrando con un kalashnikov a una mezquita? Yo, no.

También he comentado en Facebook que la canción Imagine, icónica, ("imagina que no hay fronteras ni países ni religiones"), y que me encanta, es muy bonita pero a los del Estado Islámico les provocaría carcajadas. Creo que tanta corriente pacifista y multisolidaria en Facebook es mirar para otro lado, para no darse cuenta de que somos objetivo.

También he leído comentarios mejores que el mío, como el de un chico, creo que argentino, que  desde una lúcida sensibilidad nos recuerda que nuestra empatía es selectiva porque no podemos sufrir por todo el mundo todo el tiempo.
 

Por otra parte, toda la corriente crítica con Occidente y con la solidaridad con París que recuerda que existe el resto del mundo me ha recordado a un viejo yo. Yo claro que también,  en mi adolescencia, tuve la época de darme cuenta de que todos los muertos, como todas las personas, valían lo mismo, y eso es una verdad que no ha cambiado.

Desde esa consciencia, comprendo a quien en estos momentos de dolor por nuestros vecinos se pone a recordar otras masacres más lejanas. Pero es una obviedad más fuerte que lo que nos pasa a nosotros nos afecta más. Que somos humanos, y por tanto necesariamente egoístas porque tenemos que sobrevivir. Que nuestro dolor de muelas nos duele más que el cáncer del vecino. Y que los otros escenarios del terror están más lejos.

Pero lo que más claro tengo es que cuando estalle la bomba aquí mismo, no va a ser a alguien del resto del mundo a quien pille. Ni me van a resucitar las velas encendidas.

Termino con un poco de humor:

1 comentario:

Subversado dijo...

Hola. Me tengo que comentar yo mismo porque me he serenado y ha cambiado mi postura sobre los bombardeos. El ISIS me sigue provocando el mismo terror y desprecio por sus crímenes (recordemos que no sólo en París, sino en todo el mundo, y que hace nada en su feudo liquidaban a 200 niños, lo grababan ellos mismos y lo subían a internet para provocarnos ese miedo). Pero tengo que admitir, ahora, más sereno, que las bombas de selectivas tienen poco o nada, que hacen mucho daño y que lo que de verdad sería efectivo contra el DAESH sería un bloqueo que les privara de financiación y suministros.