domingo, 14 de mayo de 2017

La humanidad suicida

ADVERTENCIA:

No miréis. No leáis. Los dos primeros párrafos del reportaje que publica hoy EL MUNDO me han cortado el rollo, me han enbajonado.

ÁFRICA

El infierno en Sudán del Sur: "Matad a las madres. A los niños. Quemadlo todo"


Soldados y milicianos rebeldes en la aldea de Thonyor, en pleno frente de batalla entre el Gobierno y la oposición de Sudán del Sur. ALBERT GONZALEZ FARRANAFP

Las matanzas y atrocidades se multiplican en la limpieza étnica que arrasa el hambriento Sudán del Sur

Mi comentario:


No parece una guerra azotada desde fuera. Es peor que eso. Es la típica guerra entre vecinos, como lo fueron los genocidios de Ruanda y Burundi en los 90; las guerras en la antigua Yugoslavia, especialmente en Bosnia, de la misma década; o la de España entre 1936 y 1939, en la que el pretexto político sirvió a muchos criminales para dar rienda suelta a lo peor de sí mismos.
Da igual quién les vende las armas. Eso es un insulto, es como decir que no les puedes dejar solos, que no son capaces de controlarse. Si yo me agarro un pedo, no le echo la culpa a Martini ni al bar, y si condujera entonces y matara a alguien, sería un asesinato. Si usara como arma un cuchillo de cocina o mi bate de beisbol, la culpa sería mía, en ningún caso de quienes me los regalaron, porque soy adulto y responsable.
De la misma manera, esta gente se está matando entre ellos. Sólo hay un matiz: ha faltado prevención. Eduquemos a nuestros hijos para que nunca más vuelva a pasar algo así aquí. Porque allí, ya es demasiado tarde. Están condenados. Pongamos nuestras esperanzas en que los supervivientes construyan un país mejor.

Dolor.

2 comentarios:

Jegardi dijo...

Desde luego que no te falta razón. Salvo una objeción a lo primero: Tanto la configuración de los que fue Sudán-país, su posterior cimentación en dos o el macabro conflicto al que está asistiendo Sudán del Sur sí que han estado y están azotados desde fuera, y con protagonistas perfectamente identificables (en esto difiere poco de otras sangrías mundiales) a los que tampoco les faltan cómplices desde dentro.

Unai Unaitxo dijo...

Bueno, claro, las fronteras de África son artificales, ya lo sabemos. Es eminentemente una guerra civil y tribal o étnica, pero eso no quita para que siempre haya alguien que le interese y meta cizaña o alimente el fuego. Pero mi punto es que todos somos capaces de regir nuestro destinos y no cargarnos al vecino a las primeras de cambio, somos seres humanos, no marionetas (espero).
No obstante, siento curiosidad: ¿cuáles son los protagonistas que identificas? ¿Países vecinos? ¿Superpotencias?