jueves, 2 de junio de 2016
martes, 31 de mayo de 2016
Gora España - Lendakaris Muertos
Allá va. Entrada polémica.
No hay nada más contracorriente y rompedor en Euskal Herria que ponerse la camiseta de la Selección española. Justo como la que llevaba el cantante de Lendakaris muertos cuando les vi en 2013 en el festival En Vivo en Bilbao.
Gora Euskadi es lo fácil (en Euskadi). Gora Euskadi y la marihuana eta borroka feminista y abajo la religión católica (las demás molan, especialmente si vienen de Oriente), y venga una y otra vez. "Si cuando dices algo nadie se molesta, es que no has dicho absolutamente nada" es una exageración, pero algo tiene de cierto.
"Sólo los peces muertos siguen la corriente". Que por cierto, esto de tirar de frases hechas también es de cerebros adormecidos (claro, tanta maría, tanta maría...).
Mucho break free, revolución de palo, pero sin saliros del guión, no vaya a ser que no os den me gustas.
Jugaís en casa y sobre seguro, porque durante décadas, la calle ha sido abertzale. El dominio nacionalista del espacio público era tan arrollador que discutir esas ideas era políticamente incorrecto y corrías riesgo de marginación. Su hegemonía derivaba de la legitimidad moral de los reprimidos, de las víctimas de la represión franquista (un saludo, bisabuelo Doroteo, allá donde esté tu cuerpo, aunque tú fueras un represaliado no nacionalista, un riojano que vino a Euskadi a ganarse la vida y le pilló aquí la feroz masacre fascista, tan cruenta aquí como en Madrid; esa guerra la peridó toda España, no sólo Euskadi).
Y así, por ejemplo, cuando unos pocos valientes salieron a celebrar el triunfo de la Roja en la Eurocopa de 2008, e intentaron parar el tráfico en la calle San Martín de Donostia, la Guardia Municipal pidió ayuda a la Ertzaintza, que repartió porrazos para disolverlos, como "manifestación no autorizada" que era.
Aunque esto es más una anécdota graciosa comparada con años y años de amenazas, coacciones, pintadas siniestras, seguimientos, "sé dónde vives", etc., de los matones de la izquierda abertzale, "tenemos la razón y el pueblo está de nuestra parte, pero por si no, lo amedrentamos", repentinamente reconvertidos al pacifismo.
Curiosamente, en esta espiral de acción-reacción, en la que a la represión franquista sucedió el resurgir patriótico y la práctica imposición del euskera a quienes nunca en su historia lo habían hablado (los inmigrantes que llegaron a Euskadi de manera tan masiva que no necesitaron aprenderlo, como mi abuelo Alberto antes de la Guerra Civil), ahora toca de nuevo una reacción, la de los chavales que hablan castellano en los patios de las ikastolas y en las redes sociales.
¿Y así, hasta cuándo? Bueno, soy positivo, la verdad es que cada vez nos tomamos con más filosofía y humor la cuestión identitaria, como indica esta canción, fiel al estilo Lendakaris muertos:
No hay nada más contracorriente y rompedor en Euskal Herria que ponerse la camiseta de la Selección española. Justo como la que llevaba el cantante de Lendakaris muertos cuando les vi en 2013 en el festival En Vivo en Bilbao.
Gora Euskadi es lo fácil (en Euskadi). Gora Euskadi y la marihuana eta borroka feminista y abajo la religión católica (las demás molan, especialmente si vienen de Oriente), y venga una y otra vez. "Si cuando dices algo nadie se molesta, es que no has dicho absolutamente nada" es una exageración, pero algo tiene de cierto.
"Sólo los peces muertos siguen la corriente". Que por cierto, esto de tirar de frases hechas también es de cerebros adormecidos (claro, tanta maría, tanta maría...).
Mucho break free, revolución de palo, pero sin saliros del guión, no vaya a ser que no os den me gustas.
Jugaís en casa y sobre seguro, porque durante décadas, la calle ha sido abertzale. El dominio nacionalista del espacio público era tan arrollador que discutir esas ideas era políticamente incorrecto y corrías riesgo de marginación. Su hegemonía derivaba de la legitimidad moral de los reprimidos, de las víctimas de la represión franquista (un saludo, bisabuelo Doroteo, allá donde esté tu cuerpo, aunque tú fueras un represaliado no nacionalista, un riojano que vino a Euskadi a ganarse la vida y le pilló aquí la feroz masacre fascista, tan cruenta aquí como en Madrid; esa guerra la peridó toda España, no sólo Euskadi).
Y así, por ejemplo, cuando unos pocos valientes salieron a celebrar el triunfo de la Roja en la Eurocopa de 2008, e intentaron parar el tráfico en la calle San Martín de Donostia, la Guardia Municipal pidió ayuda a la Ertzaintza, que repartió porrazos para disolverlos, como "manifestación no autorizada" que era.
Aunque esto es más una anécdota graciosa comparada con años y años de amenazas, coacciones, pintadas siniestras, seguimientos, "sé dónde vives", etc., de los matones de la izquierda abertzale, "tenemos la razón y el pueblo está de nuestra parte, pero por si no, lo amedrentamos", repentinamente reconvertidos al pacifismo.
Curiosamente, en esta espiral de acción-reacción, en la que a la represión franquista sucedió el resurgir patriótico y la práctica imposición del euskera a quienes nunca en su historia lo habían hablado (los inmigrantes que llegaron a Euskadi de manera tan masiva que no necesitaron aprenderlo, como mi abuelo Alberto antes de la Guerra Civil), ahora toca de nuevo una reacción, la de los chavales que hablan castellano en los patios de las ikastolas y en las redes sociales.
¿Y así, hasta cuándo? Bueno, soy positivo, la verdad es que cada vez nos tomamos con más filosofía y humor la cuestión identitaria, como indica esta canción, fiel al estilo Lendakaris muertos:
lunes, 30 de mayo de 2016
Decrecimiento /Recuperemos nuestras vidas
Hola.
He creado en la red social beBee, que aúna networking con afinidades, la colmena Decrecimiento.
Dicho espacio pretende servir de refugio a quienes hemos comprendido que otro crecimiento es posible y necesario, uno personal y de bienestar, frente al que destroza el planeta, amenaza por tanto nuestra propia superviviencia como especie, y nos impide disfrutar y conciliar todas las facetas de nuestra vida (como hace beBee ; ).
El dinero debería ser un medio y no un fin. Desarrollar actividades forzosas para poder tener techo y comida (y poco más) a cambio de nuestro tiempo y nuestra salud (de nuestras vidas) y en aras del lucro de unos pocos va contra nuestro bienestar y nuestra dignidad.
Otro mundo no sólo es posible, sino necesario.
Sí, esto es re-evolucionario, y es una corriente llamada Decrecimiento. Si quieres, es una involución hacia tiempos más felices, que los ha habido, aunque la esperanza de vida entonces fuera de 30 años, porque la vida no se mide por su duración, sino por su intensidad, y entrar en un túnel cada lunes para salir el viernes o el sábado acorta tu vida tanto tiempo como pasas en él.
Si tú también crees que la vida es otra cosa, únete al grupo Decrecimiento en Facebook o a la colmena del mismo nombre en beBee.
Si tienes la cabeza tan comida que para ti somos unos vagos, lo siento por ti. Sé feliz (si puedes).
Ah, ¿que la vida no consiste en ser feliz? ¿Qué es, un "valle de lágrimas", como en el medievo? Perdone que le diga que es usted un pringado, señor obrero neoliberal, porque está sosteniendo con su sacrificio a unos pocos que SÍ son felices. Agur, pringado.
Para los demás, bienvenidos a la nueva era.
He creado en la red social beBee, que aúna networking con afinidades, la colmena Decrecimiento.
Dicho espacio pretende servir de refugio a quienes hemos comprendido que otro crecimiento es posible y necesario, uno personal y de bienestar, frente al que destroza el planeta, amenaza por tanto nuestra propia superviviencia como especie, y nos impide disfrutar y conciliar todas las facetas de nuestra vida (como hace beBee ; ).
El dinero debería ser un medio y no un fin. Desarrollar actividades forzosas para poder tener techo y comida (y poco más) a cambio de nuestro tiempo y nuestra salud (de nuestras vidas) y en aras del lucro de unos pocos va contra nuestro bienestar y nuestra dignidad.
Otro mundo no sólo es posible, sino necesario.
Sí, esto es re-evolucionario, y es una corriente llamada Decrecimiento. Si quieres, es una involución hacia tiempos más felices, que los ha habido, aunque la esperanza de vida entonces fuera de 30 años, porque la vida no se mide por su duración, sino por su intensidad, y entrar en un túnel cada lunes para salir el viernes o el sábado acorta tu vida tanto tiempo como pasas en él.
Si tú también crees que la vida es otra cosa, únete al grupo Decrecimiento en Facebook o a la colmena del mismo nombre en beBee.
Si tienes la cabeza tan comida que para ti somos unos vagos, lo siento por ti. Sé feliz (si puedes).
Ah, ¿que la vida no consiste en ser feliz? ¿Qué es, un "valle de lágrimas", como en el medievo? Perdone que le diga que es usted un pringado, señor obrero neoliberal, porque está sosteniendo con su sacrificio a unos pocos que SÍ son felices. Agur, pringado.
Para los demás, bienvenidos a la nueva era.
domingo, 29 de mayo de 2016
Concierto de Stellivm en Alboka /¡Queremos Max!
Max Montlleo ya no está solo ante el peligro. Ahora lo arropan Hristo al saxo y Antxon al bajo, dos músicos competentes que aportan atmósferas y ritmo a las sólidas composiciones de Montlleo, un frontman aparente y con buena voz que bebe de las influencias del grunge y de todo lo que ha mamado.
La banda que conforma este trío se llama Stellivm, que es una alineación de planetas. Ayer, precisamente, parece que se conjugaron los astros, se confabularon, para que todo saliera redondo, fue una conjunción cósmica entre la música, el público, el escenario y los artistas.
Como he dicho en anteriores crónicas o críticas, no soy crítico musical y sí muy amigo de mis amigos, y ellos lo son. De amigos y familiares se llenó ayer el bar Alboka, donde debutó Stellivm, que al terminar el bolo pidieron "Max" (somos así, muy de chistes fáciles :D ).
No sólo gente cercana, sino que también asistieron otras muchas personas, a las que el concierto satisfizo, según inferí de que se quedaran y de lo que comentaron algunos.
Al terminar, Max comentó que el público le había insuflado energía. Para eso estamos, amigo.
Un abrazo
viernes, 27 de mayo de 2016
jueves, 26 de mayo de 2016
Elogio de la lentitud
Buenas a
todos.
Yo era un periodista acelerado. Incluso tomaba estimulantes (en EE UU, el consumo de estas sustancias ha aumentado el 70% desde 1998 en el contexto laboral). Hacía turnos de doce días, como la mayoría de mis compañeros. La inmediatez es un principio en periodismo, y se convierte en urgencia. No habría demasiado problema si, pasada esa "emergencia", motivada porque el lector quiere "ya" la información, nos relajáramos un poco. Mi segundo brote psicótico me descabalgó de esa loca carrera. Ahora he aprendido a vivir con calma, mi mayor conquista de mis 30 y tantos es que duermo mejor que nunca y, sin embargo, me topo con la incomprensión social de este mundo acelerado. Por eso me uní al grupo de Facebook Decrecimiento y he creado la colmena del mismo nombre en beBee.
¿Hay alguien ahí? ; )
Tengo que decir que igual vuelvo al periodismo (de hecho, ya estoy mandando CVs de periodista, y mis perfiles en Linkedin y beBee evidencian qué es lo que me interesa), aparte de por vocación, porque mi último trabajo ha sido en hostelería (¿qué os voy a contar de cuándo quiere el cliente todo?) y en el anterior, buzoneando en una empresa de "trabajo protegido", nos cronometraban.
Un saludo.
Os dejo un enlace muy interesante sobre el libro "Elogio de la lentitud", del también periodista Carl Honoré
http://www.elblogalternativo.com/2009/07/21/elogio-de-la-lentitud-de-carl-honore-vivir-deprisa-no-es-vivir-es-sobrevivir/#comment-461151
Yo era un periodista acelerado. Incluso tomaba estimulantes (en EE UU, el consumo de estas sustancias ha aumentado el 70% desde 1998 en el contexto laboral). Hacía turnos de doce días, como la mayoría de mis compañeros. La inmediatez es un principio en periodismo, y se convierte en urgencia. No habría demasiado problema si, pasada esa "emergencia", motivada porque el lector quiere "ya" la información, nos relajáramos un poco. Mi segundo brote psicótico me descabalgó de esa loca carrera. Ahora he aprendido a vivir con calma, mi mayor conquista de mis 30 y tantos es que duermo mejor que nunca y, sin embargo, me topo con la incomprensión social de este mundo acelerado. Por eso me uní al grupo de Facebook Decrecimiento y he creado la colmena del mismo nombre en beBee.
¿Hay alguien ahí? ; )
Tengo que decir que igual vuelvo al periodismo (de hecho, ya estoy mandando CVs de periodista, y mis perfiles en Linkedin y beBee evidencian qué es lo que me interesa), aparte de por vocación, porque mi último trabajo ha sido en hostelería (¿qué os voy a contar de cuándo quiere el cliente todo?) y en el anterior, buzoneando en una empresa de "trabajo protegido", nos cronometraban.
Un saludo.
Os dejo un enlace muy interesante sobre el libro "Elogio de la lentitud", del también periodista Carl Honoré
http://www.elblogalternativo.com/2009/07/21/elogio-de-la-lentitud-de-carl-honore-vivir-deprisa-no-es-vivir-es-sobrevivir/#comment-461151
Desempleo del 85%-¿Por qué?
Buenas.
El 85% de las personas con trastornos mentales graves (esquizofrenia, trastorno esquizoafectivo, bipolar) no está trabajando. Digo no está, porque supongo que seremos muchos los que entramos y salimos del paro. Pero muchos otros se apearon hace tiempo del mundo laboral.
¿Por qué?
Ahí va mi lista:
El 85% de las personas con trastornos mentales graves (esquizofrenia, trastorno esquizoafectivo, bipolar) no está trabajando. Digo no está, porque supongo que seremos muchos los que entramos y salimos del paro. Pero muchos otros se apearon hace tiempo del mundo laboral.
¿Por qué?
Ahí va mi lista:
- Estigma, discriminación. Es difícil ocultar algo así, porque aunque estés estable y bien, se refleja en tu trayectoria, que el empleador tiene a la vista en tu CV. ¿Cómo explicas esas lagunas de actividad de cuando estuviste malo? ¿Cómo defiendes tu aptitud si hace tiempo que no desempeñas ese puesto?
- Sobreprotección (sobre todo, familiar). "Nunca te va a faltar nada, no te preocupes". Tus padres saben que el estrés o el cansancio pueden afectar a tu salud mental, así que te protegen del mercado laboral. También se dan casos de familias que empujan a sus hijos al empleo, pero esta presión puede dañar su salud. Aunque bien es cierto que la sobreprotección es muy perjudicial.
- Falta de confianza. Difícilmente vas a conseguir un empleo si te sientes un inútil. El primero que tiene que sentirse apto para convencer a un empleador eres tú. La medicación, muchas veces, al contrario que los estimulantes, mina esas seguridad y confianza tan necesarias a la hora de llamar a cualquier puerta.
- Acomodamiento. Has descubierto que no se está tan mal sin trabajar, mantenido por tu familia o por el Estado, si se da el caso.
- Desmotivación. Hace tiempo que tu enfermedad te apeó de poder conseguir una "vida normal". Te ves sin pareja y con dificultades para tener familia, si es que todavía te queda esa opción. ¿Para qué te vas a esforzar? Además, la propia medicación refuerza la desgana y la apatía.
- Pérdida de facultades. ¿Por qué no decirlo? Según el caso, esto también se da.
- La situación del propio mercado laboral, en el que hay menos puestos, y cuando encuentras uno, las condiciones no invitan a salir del acomodamiento.
- Lo dejo aquí de momento.
- Un saludo.
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