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jueves, 9 de enero de 2020

Por el libre albedrío

Buenas tardes.


Expondré primero los hechos que conozco, antes de titular u opinar nada.


"Pese a que Beñat Irastorza Catalán, desaparecido el pasado viernes en Donostia, dio señales de vida ayer y contactó con su familia, la Guardia Municipal mantiene abierta la investigación para conocer su paradero según han puntualizado fuentes municipales.  Beñat Irastorza Catalán llamó ayer a su familia y se encuentra en buen estado, según ha informado […]"
Un chico, de nombre Beñat, se encuentra en paradero desconocido. Al parecer, estaba bajo tratamiento psiquiátrico. Tiene 19 años. Según el alcalde, Eneko Goia, de esta ciudad, Donostia-San Sebastián, donde el chico desapareció hace pocos días, él mismo se puso en contacto con su familia para expresarles que estaba bien.

Acabo de ver en Facebook cómo un par de amigas mías han compartido el cartel de Se busca donde se indica la descripción física, la vestimenta que llevaba cuando se marchó y lo del tratamiento.

He escrito "se marchó". Porque los indicios apuntan a que se trata de una desaparición voluntaria. Pero siguen buscándole. Porque los que tenemos trastornos o etiquetas psiquiátricas no tenemos derecho a desaparecer como los demás. No tenemos derecho a tener nuestra propia vida. Todo el mundo sabe lo que es mejor para nosotros. Tratamientos que nos anulan y privan de poder estudiar, trabajar en empleos dignos, a veces incluso tener una familia.

Me dan ganas de gritar "Corre por tu vida, Beñat". Porque la vida no es sobrevivir, la vida es otra cosa. Algo que merece ser exprimido, disfrutado en plenitud, y no este puto limbo, esta puta tierra de nadie en la que me hallo.

Tal vez deba seguir sus pasos... Espero que nadie de mi familia lea esto. Más os vale a los que sí lo leáis.

Un saludo


jueves, 3 de octubre de 2019

Esto no hay quien lo pare



Saludos desde Donostia. Por aquí, la incineradora de Zubieta ya está construida, en fase de pruebas, y comenzará a quemar basuras este mes, aunque puedo decir que tengo entendido que la tasa de reciclaje es bastante alta aquí en Gipuzkoa por comparación.


El propio colegio de médicos de Gipuzkoa emitió un comunicado alertando de los tóxicos que emitirá, y la noticia fue recogida por la tele ETB, la pública vasca, en horario de máxima audiencia.

Además, avanzan las obras del "metro", un tren subterráneo que no es sino la prolongación del viejo "topo" de Euskotren para que llegue al ladito de la playa de la Concha, aunque ahora tampoco es que quede muy lejos, y van a suprimir autobuses que es lo que realmente funciona y queremos los donostiarras.

Nadie ha tenido en cuenta nuestra opinión. Hace tiempo que dejé de votar, pero en las últimas municipales casi voto a Bildu porque por lo menos paraban esos proyectos, cuando gobernaron cuatro años.

Reconozco que a veces hay que "avanzar", que el Guggenheim, por ejemplo, vino bien a Bilbao, aunque no sé si se estudiaron otros modelos de recuperación tras el desmantelamiento industrial, pero los adalides del desarrollismo no saben parar, les va en ello el dinero y los votos... aunque estos últimos, ya no sé de quién.

Pena, mucha pena. Ya es que ni rabia.




lunes, 2 de octubre de 2017

Viva la automedicación

Nueva entrada semi clandestina en este blog relativamente anónimo.

Semi clandestina por eso de la identidad, y porque me la juego revelando información que puede llegar a la autoridad (familia y psiquiatría, fundamentalmente).

Solidarizado con Cataluña, tras la jornada de represión que sufrieron ayer los que querían votar, porque sé de sobra lo que es la falta de libertad, el castigo e, incluso, me atrevería a decir que la tortura, entendida ésta como daño que te inflinge la autoridad, sin ánimo de definirla mejor ahora.

Bien. Viva la automedicación.

Realmente, no he comprado medicinas esta mañana. He comprado triptófano, un aminoácido esencial que aumenta la serotonina y presente en carne, huevos y leche; y un complejo de vitaminas del grupo B, esenciales para el sistema nervioso.

Lo he hecho por supervivencia porque hoy, y a menudo últimamente, estoy baldado, sin ánimo ni fuerzas, y porque, si fuera por la psiquiatría y sus protocolos, tras mi brote de este verano, me dejarían así meses, si no años o para siempre.

Pero mi madre, quien incluso me ha llegado a temer sin más motivo que mi etiqueta psiquiátrica y algunas noticias ocasionales sobre parricidios, pero ése es otro tema, me ha espetado, al ver mi compra: "¿Tú eres consciente de que te automedicas, no?".

Le he señalado que son alimentos, pero tendría que haberle dicho: "Sí, y a mucha honra".

La psiquiatría no quiere más que tomes las drogas que ellos te recetan y que no tomes otras. Si vas continuamente al médico, quien por cierto nunca está cuando lo necesitas (cuando lo necesitas para evitar terminar en urgencias y/o ingresado), ahí sólo estás tú, pero decía que, si vas con todos tus síntomas al médico, saldrás sobremedicado.

No le importan casi las situaciones vitales que te afectan.

Muchos, espero que no la mayoría, ni te dirán que hagas ejercicio, por ejemplo, ni te preguntarán cómo comes, entre otros factores determinantes para la salud.

Hablo en todo momento de psiquiatras, claro.

Sí te preguntarán cómo duermes. Ahí, hacen bien, porque dormir es fundamental para quienes tenemos trastornos graves, y descuidar el sueño fue el principal factor de mi crisis de este verano y, prácticamente, de las anteriores.

Por tanto, cuidarte depende sobre todo de ti, no de esa persona que ves cada mes o dos meses y que sólo te droga.

No estamos todos los días igual. Por tanto, es absurdo el propósito de la psiquiatría de que te administres todos los días la misma dosis de lo mismo para conseguir esa estabilidad. Para conseguir un equilibrio, tendrías que tomar algo para subirte cuando estés bajo, y para bajarte cuando estés alto (si nos fijamos sólo en drogas y no en otros factores como ejercicio, música, aire libre, aficiones, afectos, alimentación, sueño...).

Y aún así, a menudo consiguen esa estabilidad en los pacientes. ¿Cómo? Dejando a las personas planas y anestesiadas, normalmente; aletargadas unas; y otras, las que sólo sufrían de depresión, con la suerte (ahora lo veo así) de que les cambien esa atonía, y les lleven del pozo en el que estaban inmersos a una nube química de felicidad artificial. Que tampoco es la vida real, pero evita suicidios, males mayores y tal, y que admito que la vida real (eso que anhelo desde que me he visto medicado prácticamente sin interrupción desde hace 14 años) puede ser tan insoportable que a veces necesitemos un descanso (y de ahí el éxito de bares, camellos e industria farmacéutica).

Y ya para ir terminando, porque escribir es una de las cosas que me da la vida, pero también precisa energía; ¿Esa persona que te ve cada dos meses, sabe mejor que tú cómo estás? ¿Esa persona, qué ha tomado de lo que a ti te receta? Menos que tú, seguro; y que no todos reaccionamos igual en todo momento a lo mismo, también.

Aquí hay tema para rato.

Un saludo y gracias por su atención.





domingo, 24 de septiembre de 2017

De vuelta con salud (mental)

Hola.
(pasan los segundos...)
No tengo inspiración ni claridad ahora mismo, pero bueno.
Si usted es lector de este blog, habrá percibido que este verano sólo he colgado vídeos musicales.
Aparte de una inquietante entrada con la bandera de ISIS y la letra de Ruiner de Nine inch nails, hacia el 18 de agosto, y otra cuyo mensaje no soy capaz ahora de sintetizar, esta última del pasado martes, y que constituía un suicidio social, por si no lo era ya la anterior. Ambas han sido retiradas.
Las entradas de mayor éxito en este blog versan sobre salud mental. En concreto, Supervivientes de la enfermedad mental y de la psiquiatría figura en primer lugar, y ¿Te has tomado la medicación? es la tercera de la lista Entradas populares, que encontrará usted al pie de este sitio, donde también aparece Desempleo del 85% (entre el colectivo de afectados por trastornos graves), un post que apunta siete causas para esa ínfima tasa de ocupación.
En la misma clasificación, aparece cuarta Decrecimiento/Recuperemos nuestras vidas, y ,ya en otros puestos, El dopaje te rodea y Violencia sexual. Considero que son cuestiones relacionadas con nuestra salud, de la que tengo una visión global, que no desliga la mental de la física. Sin olvidar una entrada de sociología, La cuadrilla es la gran muralla vasca, segunda en el podio; pocas cosas hay más vinculadas a la salud mental que las relaciones sociales.

Lo que he referido de las entradas con la bandera de ISIS o tipo suicidio social, indica, una de dos:
1.- Soy 'artista' excéntrico.
2.- Para quien me conozca y sepa que no soy lo anterior (de momento): he padecido un desvarío, un quebranto de mi salud mental.

Tal vez, a saber, sufra estos brotes por mi esfuerzo por mantener la cordura. Quiero decir, no como único factor; cuando sufro un brote (van 4 episodios en 14 años, y por tanto, el tiempo que he pasado trastornado en mi vida es ínfimo comparado con todo el resto) siempre es por un combo de factores.

El sistema, por poner un nombre a la alianza familia-psiquiatría-sociedad, quiere pensar, y se convence, de que las causas siempre son: no se ha tomado la medicación y/o se ha drogado (drogas ilegales, se entiende).

Pues bien: sí que estaba tomando el neuroléptico, ajustado, pautado, en concreto el doble del mínimo aquel que celebré hace unos meses, cuando no el triple; pero maldigo la mancha que supone en esta declaración y en mi memoria esas malditas caladas de cannabis, en su forma de hachís o marihuana, que di en julio; de hecho, la noche del fogonazo psicótico, cuando sucedió el comienzo del brote en forma de revelación o reenganche al delirio de hace años (llevaba 7 estable), había fumado un par, no más, de caladas de hachís para calmar los nervios del estómago.

No se puede reducir como causa a esa ingesta de esa droga todo mi trastorno estival, claro, aunque a mí me sirva para confirmar el motivo por el cual he evitado esa sustancia, tan popular, y no así otras (estimulantes) durante años, y ya queda para siempre descartada para mí como el veneno que supone para mi organismo.

¿Por qué fumé aquello, aunque fuera tan poco? Exceso de confianza, sobre todo. Sentía que podía hasta con mi 'criptonita' particular, aunque no me atraían para nada sus efectos, más allá del calmante. De hecho, en mi historial de consumo de sustancias estuperfacientes, no figuran los alucinógenos (LSD, peyote, setas, etc.), a excepción del cannabis, tan peligrosa como banalizada en nuestra sociedad, sobre todo la vasca.

¿Que a ti te sienta bien? Pues zorionak, felicidades, disfruta, pero lo de siempre: allá cada cual y, por tanto, lo que es bueno para uno no tiene por qué serlo para los demás.

Por ir terminando: ¿qué otras normas fundamentales que seguía antes para cuidarme vulneré para que me diera un brote? No dormía mis horas, sobre todo. Y lo dejo aquí.

Muchas gracias por su atención.

PD: la falta de claridad e inspiración del principio del post se debía al neuroléptico, claro, que ahora me lo inyectan una vez al mes, así que no lo puedo regular, no puedo tomar más o menos según cómo me sienta (mantengo como siempre que una sustancia psicoactiva, bien sea droga o psicofármaco. tenga mayor o menor sentido esta separación, no sienta igual todos los días ni en todas las situaciones y momentos, y mucho menos a la misma persona, y que además, como se demuestra una y otra vez y he visto claramente este verano, la toma continua sólo lleva a la habituación y a la pérdida de efecto deseable de la sustancia --por distinguirlo de los indeseables o 'secundarios').

¿Qué, hay material para otra serie de entradas en este blog, o no?


martes, 12 de julio de 2016

Es algo personal

Acabo de publicar esto en beBee, una red social de networking por afinidad:

Es personal

¿Lo primero es la salud? ¿Entonces, por qué vivimos para trabajar, o para rendir más laboral y socialmente, en todos los ámbitos, más que trabajamos para vivir?
Con el actual miedo a perder el empleo, ir al médico se ha convertido en una parada en boxes dentro de una carrera de fórmula 1. "Deme algo para continuar".
Hace unos meses, ya escribí sobre el dopaje al que nos sometemos, tanto en esta red social como en mi blog:
Para este verano, me propongo cuidarme (y ya he comenzado gradualmente). Va a ser lo más importante que he hecho en mi vida por mí. Sé que soy afortunado porque no cualquiera puede permitirse hacerse este planteamiento ni este propósito.
Quedo a su disposición para empleos que me satisfagan, que no pueda dejar pasar, pero tengo clara mi prioridad para el mes de agosto: desintoxicarme, cuidar mi alimentación, abandonar hábitos perniciosos como el tabaquismo...
Mis motivaciones: mi esófago destrozado por los nervios, pero también por los hábitos, y que amenaza con mandarme al quirófano; mi familia (unos padres que algún día necesitarán mis cuidados, y una hermana y una sobrina que no tienen por qué hacerse cargo de cuidarme si yo no velo primero por mi salud); que mi sobrina tenga un tío sano y no se lleve una idea equivocada de lo que no quiero que sea su vida... Me sobran razones.
(seguir leyendo debajo de la foto)


Esto es algo personal. Personal no de selección de personal, sino de prioridades. Estamos cansados de oír que hay que poner a las personas en primer plano. Pues bien, hagámoslo, pero en modo: "Aquí estoy yo". Porque nadie lo va a hacer por nosotros. Ni nuestro médico, ni nuestro jefe, ni Recursos Humanos. Unos recursos que, como los del planeta, no son infinitos, y hay que reponer, reciclar y cuidar. No esquilmar ni agotar.

Un saludo saludable