martes, 2 de mayo de 2017

Contra el acoso escolar

#NOalAcosoEscolar
 
Esta entrada también podría haberse titulado:
"Estamos con vosotros" o "No estáis solos contra el mundo".
 
Descubro por Twitter que hoy es el día mundial contra el acoso escolar. Que ahora se llama bullying. Pues vale, #bullying.
 
Un tema de moda, afortunadamente.
 
En un reciente congreso de Psiquiatría en España, salió a la luz que el 70% de quienes lo sufren desarrollan trastornos con el tiempo. También es discutible quién está de verdad trastornado y quien, simplemente, se ha comido (y tragado) un diagnóstico psiquiátrico, pero el dato me encaja.
Quien escribe estas líneas habla muchas veces de su trastorno pero no tanto de sus causas. Cuando manifesté mis primeros síntomas de mi trastorno esquizo-afectivo, aquella psiquiatra que me dedicó tan poco tiempo no sabía nada de mí y se limitó a preguntarme por mi consumo de drogas.
El tiempo y la experiencia demuestran que las drogas aceleran, pero no provocan los trastornos. Si no, media Euskadi estaría loca (a día de hoy, uno de cada tres conductores analizados da positivo en los test preventivos anti drogas de la Ertzaintza, noticia reciente pero no sorprendente).
 
Estamos hechos de pasado. El futuro no existe. Vivimos en el presente. Sartre decía que lo importante no es lo que hicieron de nosotros, sino lo que nosotros hacemos con esto que hicieron de nosotros. Intento hacer lo que puedo de lo que quiero, y lo que quiero de lo que puedo. Y tengo el valor de mirar dentro de mí, y de sentir en vez de vivir totalmente anestesiado (ya he escrito anteriormente que he buscado que me pauten la menor dosis posible de antipsicótico). Porque merece la pena. Lo otro no es vida.
 
Ruego excusen esta reivindicación personal, si quieren me busco un cartel como hacen todos.

Felicito a las ikastolas por estar adaptando el programa finlandés contra el acoso escolar. Animo a todo aquel que lo sufra ahora mismo, como directamente afectado o como allegado. Y a los observadores pasivos, les digo que no tiene ni puta gracia.
 
Una vez, una chica, hace diez años o así, me dijo, respecto a mis acosadores de la infancia y a lo que yo hacía en aquel entonces con mi vida: "¿Les vas a dejar que ganen?".
Entiendo el planteamiento, y la rabia me viene bien como motor a menudo, pero la competición es parte del problema. El rollo "yo estoy por encima, tú por debajo. Yo soy fuerte, tú eres débil". Toda esa mierda. Y las jerarquías. Tenemos que pasar de competir a colaborar, es lo que nos diferenció como especie y nos hizo fuertes. Los de arriba utilizan el divide y vencerás para tenernos controlados.
 
Ya no huyo de todo aquello. Trato de sanar las heridas que cerré en falso, sin haber curado, de ahí que me volviera loco con el tiempo, por tapar y esconder. Hay que conocerse, aceptarse y perdonarse, como me recordó ayer una amiga. Tengo que perdonar a este adulto que soy yo que no defendiera a aquel niño marginado que era entonces. ¿Como para volverse loco? Lo que me volvía loco era seguir huyendo como si todavía me persiguiera alguien.

He leído el típico tweet que dice que el acoso lo sufren los más débiles y que no hay que compadecerles sus "lloriqueos", sino incitarles a defenderse. Suena un poco como cuando les dicen a las víctimas de otras agresiones si se resistieron de verdad. Normalmente, a chicas violadas. Yo mismo me he culpado mucho tiempo por no haber "sabido defenderme". También para volverse loco. Ahí sí que habían "ganado" ellos. Pero se acabó.


{Eso sí, disfruté coincidiendo ya de mayor con uno de aquellos cabrones en unas clases de Kick Boxing y soltándole un buen derechazo, pero eso es otra historia; desgraciadamente, ya no puedo volver atrás a repartir más hostias; y, afortunadamente, ya no soy yo solo contra el mundo}.

domingo, 30 de abril de 2017

Un Fachabook para distraerlos a todos

¿Cuándo creamos el Fachabook? Propongo que el fondo sea azul, censuren pezones femeninos, y sirva para que los contestatarios de izquierdas se conformen con manifestarse sólo ahí, en su burbuja, retroalimentándose sin cambiar nada, que dentro de sus círculos impere lo políticamente correcto mientras ahí fuera ganen Trumps y Le Pens... Espera...
Creo que el fenómeno ése de retroalimentación que favorece Facebook se ha definido como "campana de eco", porque te metes dentro y te devuelve tu opinión. Cuando das tu aprobación a ciertos contenidos, la red social lo tiene en cuenta para mostrarte más de lo mismo. De hecho, un estudio calculó una vez que los usuarios que definía como progresistas sólo llegaban a ver un 23% de contenidos contrarios a su parecer. Y mucho porcentaje me parece ya.
Aunque a veces, les gusta cabrearse, y por eso vuelven virales vídeos de agresiones fascistas o declaraciones de obispos católicos, por ejemplo. Bueno, dicen que es para erradicarlas. Y de hecho, los linchamientos virtuales están a la orden del día.
El año pasado, leí un artículo muy bueno que defendía que nos terminamos autocensurando para evitar que alguno de los bandos en contienda nos linche, y por tanto todos los contenidos se vuelven monótonos, repetitivos, nadie asoma la cabeza para que no se la corten.



 

El Islam feminista

 En primer lugar, recomiendo la lectura de esta entrevista, porque es la que ha suscitado esta entrada:

M. Laure Rodríguez Quiroga: «Regular sobre el cuerpo de una mujer musulmana nunca es garantía de liberación»



Lo que da de sí un solo libro... Según he entendido de la lectura de esta entrevista, esta activista defiende una interpretación feminista del Corán y, por tanto, del Islam. Ya sabíamos que cabían diversas interpretaciones, pero a este paso me lo voy a tener que leer yo también para montarme mi propia película yo también, en estos tiempos en los que los chavales, afortunadamente, ya no tienen que leer obligados la Biblia (sobre la que estábamos bastante de acuerdo en que era un rollo txungo, el Antiguo Testamento, y otro más hippie de paz y amor el Nuevo).

A veces, salirse de la foto sirve para salir en otra, como esta chica. Otras, desgraciadamente, para que te borren del mapa. Le deseo suerte y que triunfe su visión, claro. Nos conviene a todxs.

¡Pero no os quedéis en estas líneas! ¿Habéis leído la entrevista o El Corán? Ya, ya sé que no llegamos a leer todo. Bueno, poco a poco.

Un saludo

sábado, 29 de abril de 2017

A que gana Le Pen...?

¡Uuuuh, que viene Marine Le Pen por la extrema derecha! ¿Que no va a ganar? Eso decían de Trump, quien también tenía a los medios, el sistema y la izquierda en contra. Por cierto, en Francia, Melenchon, el izquierdista que quedó cuarto tras Macron, Le Pen y Fillon, se niega a dar consignas a sus partidarios, no apoya a Macron frente a Le Pen.
¡Que Le Pen no va a dejar entrar a los sirios! La UE ahora tampoco les deja.
¡Que va a bombardear Siria! Eso ya lo hizo Hollande.
¿Expulsar a los musulmanes? Imposible. Son seis millones de franceses.
Ella también engaña, porque al terrorismo internacional no lo va a parar con muros (la mayoría de los terroristas que han atentado en Francia son ciudadanos de la República).
Lo que sí puede cumplir, y por eso le temen medios y sistema, es salir de la Unión Europea, referéndum mediante. Y entonces, sin Francia, la UE se iría a pique, que también es el deseo de Melenchon, así como poner coto al libre mecado.
 
¿A que volvemos a las pesetas?


miércoles, 26 de abril de 2017

Que viene el lobo...

He puesto "que viene el lobo", porque es un símbolo, y "loba" tiene otras connotaciones (que a mí, al menos, no me dan miedo 😜 )
Pero voy a hablar de Marine Le Pen.

Esta entrada también se podría haber llamado:

Juego de trileros

El timo de la izquierda y la derecha

(se podrían poner más títulos)

La dicotomía entre izquierda y derecha, como posiciones políticas, representadas en el escenario europeo por, respectivamente, socialdemócratas y conservadores, quienes se han alternado en el poder, ha sido un timo, un juego de trileros, una farsa, mientras profundizaban en el neoliberalismo y se cargaban el Estado de Bienestar con la excusa de la crisis que habían provocado los especuladores (y van y los rescatan).
Bien, y, digo yo, si vemos esto, si esto está claro, si no digo nada nuevo, ¿por qué todavía hay etiquetas que sirven para asustarnos y provocar nuestro rechazo?
Porque seguimos engañados.

Los que son más anticapitalistas no quieren la Unión Europea, pero están tan enganchados a su identidad "de izquierdas" que les asusta Le Pen.
¿Por qué?
¿No va a dejar entrar a los sirios?
La UE tampoco les deja.
¿Va a bombardear Siria?
Hollande ya lo hizo.
Le Pen se puede cargar la UE. Y, como me dijo el otro día un veterano ya hastiado, "por lo menos, cambiaría algo".
Macron es más de lo mismo. Los mercados le aplauden. ¿Y a dónde nos lleva el capitalismo?

Allá ustedes. 
Esta entrada debería de haberse titulado:
¿A qué tienes miedo?


lunes, 24 de abril de 2017

Escritoras


He visto por Facebook una llamada a escribir el nombre de un libro escrito por una mujer que nos haya cambiado la vida a cada unx. Imagino que la convocatoria se enmarca en el día del libro, 23 de abril, que fue ayer, y en eso que se llama dar visibilidad a las mujeres en ámbitos en los que no han contado históricamente con tanta como los hombres.
Inevitable acordarme de mi madre, Koro Saavedra, autora de, entre otros, el cuento 'Viaje al Arcoiris', editado por editorial Bermingham, con ilustraciones de Concetta Probanza.
No es un libro que me haya cambiado la vida, pero lo escribió la mujer que me la dio.

Y, más reciente, un recuerdo para Rakel Terceño, quien firmó como Rakel Jun Love, su nombre artístico, el libro 'Siempre estoy bien', ilustrado por el gran Kanif Beruna. 

Como cualquiera que haya leído mucho en formato libro (aunque en la actualidad, no suelo terminar ninguno), me han causado impronta autoras, claro, a través de sus obras. Recuerdo 'El plan infinito' de Isabel Allende o la saga de 'El clan del oso cavernario' de Jean Marie Auel. Tipo best seller. No puedo decir si son buenos o malos porque los leí hace mil años.

Considero que si un libro te cambia la vida, mal vamos. Yo no puedo aquí dejar de recordar 'Fahrenheit 451' de Ray Bradbury (un hombre) como uno de los factores que alimentaron mi primer delirio, hace 14 años.
En todo caso, de cambiarte la vida, que te la mejore, claro. Pero que seas tú, no el libro.

Obvio.

Un saludo

miércoles, 1 de marzo de 2017

Va por ti

"¡Qué bien vives!".
-- No, si quieres me vuelvo un puto amargado resentido como tú.

Antes de ir a buscar a mi amigo y de que encontráramos su cuerpo el domingo pasado, escribí esto:
"Ha fallecido Pablo Ráez tras una larga lucha pública contra la leucemia. Su último mensaje ha insistido en que disfrutemos de la vida.
En general, ese mensaje, el de disfrutar de la vida, ha abundado siempre en esta red social.
Pero a la hora de la verdad, cuando alguien lo consigue, a la mayoría de la gente no le gusta. Tampoco les gustará este post porque pone el dedo en la llaga".

La muerte es el final. A mi entender, si no eres creyente, es una falta de respeto a los que no están decir que siguen vivos. Los recordamos, pero se están perdiendo todo esto que nos rodea. Tú sí que sigues aquí, no te evadas, no huyas; agradécelo, disfrútalo. Por los que ya no pueden hacerlo.
Celebremos la vida porque de ésta no salimos vivos.
Ellos lo habrían querido así, que viviésemos. Va por todos ellos.
 
Quien se ha muerto es otra persona, esta vez, pero tú no te creas que te vas a librar. Porque te comportas como si fueras inmortal. Sí, tú, el del espejo.


No future. Only present.
 
Va por ti, compañero.

No me viste hacerlo, ni me verás. Porque no estás, ni arriba, ni debajo, ni eras aquel del tanatorio.
Aquello sólo era un cadáver frío. Tú ya te habías ido. Tú te lo pierdes. Cabrón. Te queremos.